Sólo a veces, si abro bien la boca, y tomo bien de aire, si me coloco en una postura relajada pero derecha, sólo entonces, digo, se abre bien la salida de las palabras que guardo en la boca del estómago. En esos momentos pareciera que el aire es palabra y la palabra es aliento. Después éste se corta. Cambio de postura y miro mis tripas. Algo se ha movido. Sí, creo que sigue bullendo. Paciencia, me digo. Paciencia, pues dentro de poco saldrá lo que deba. Pero a su debido tiempo. No antes.
Pakistán
Hace 2 semanas